
Durante años, el SUNEO fue una de esas pocas cosas de Oaxaca de las que podíamos presumir sin reservas. Mientras en otros temas el estado acumulaba rezagos, sus universidades aparecían entre las mejores del país, llevando educación de calidad a lugares donde antes parecía imposible pensar en una carrera profesional. ¿Era un sistema perfecto? Claro que no. Pero, ¿funcionaba? Los resultados dicen que sí. Miles de egresados, reconocimiento nacional y un modelo que incluso otros estados miraban con interés.
Entonces, ¿por qué cambiar lo que daba resultados? Esa es la pregunta que muchos oaxaqueños se hacen desde que la llamada Primavera Oaxaqueña decidió modificar la estructura del sistema. Se dijo que era una actualización jurídica, una reorganización administrativa. Pero cuando profesores, estudiantes y egresados empiezan a hablar de la desaparición de un modelo exitoso, vale la pena detenerse y escuchar. Porque una cosa es modernizar y otra muy distinta desmantelar.
Ahora llega un nuevo episodio con el nombramiento de Pável López Gómez, ¿qué mensaje se le está enviando a la comunidad universitaria? Las universidades deben ser dirigidas por perfiles que inspiren confianza académica, porque si durante décadas se exigió excelencia para ingresar, enseñar y dirigir, ¿por qué hoy ese estándar parece negociable? ¿Qué cambió?
Lo preocupante es que poco a poco se vaya perdiendo aquello que hizo diferente al SUNEO; su autonomía de criterio, su disciplina académica y la idea de que el mérito estaba por encima de la política. Si la confianza empieza a romperse, recuperar el prestigio costará muchísimo más que perderlo. Y hay que aclarar que esa confianza no le pertenece a un gobierno; pertenece a generaciones enteras de estudiantes que encontraron en esas universidades una oportunidad para cambiar su vida.
Es una pena que una institución que tardó más de treinta años en construir prestigio comienza a generar más dudas que certezas, guardar silencio también sería un error. Oaxaca no necesita universidades más cercanas al poder; necesita universidades más fuertes, más libres y más respetadas.






