Periodismo Trascendente:
Raymundo Ibáñez del Castillo
periodismotrascendente2025@gmail.com
“Malditos aquellos que con sus palabras
defienden al pueblo y con sus hechos
lo traicionan”: Benito Juárez
(1ª. de cinco partes).
El ex director general del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), Emilio Montero Pérez y sus cómplices que participaron del botín desde las direcciones y jefaturas de departamentos que conforman la estructura de esa institución, durante casi 4 años, deben ser llamados a cuentas y pagar con cárcel, el escandaloso saqueo y desvío de recursos financieros y una serie de latrocinios en los que incurrieron a lo largo de este tiempo, a partir del 3 de diciembre de 2022, cuando fue nombrado por el gobernador de la fallida “primavera oaxaqueña”, Salomón Jara Cruz.
El también ex presidente municipal de Juchitán de Zaragoza en el periodo 2022-2024, que le heredó el poder municipal a su lugarteniente, Miguel Sánchez Altamirano, capturado y recluido en el penal federal de alta seguridad en ell Altiplano en el Estado de México, debe ser llamado a cuentas, junto con sus cómplices, para que expliquen y justifiquen el destino de los más de 125 mil 403 millones 537 mil 825 pesos, que fueron autorizados y entregados al IEEPO como presupuesto de operación en los últimos cuatro años.
A este presupuesto multimillonario, habrá que sumarle entre otros muchos más, los 800 millones que la federación proporcionó al IEEPO para enfrentar las necesidades más urgentes en el ámbito educativo de la entidad y que fueron logrados este año, luego de la suspensión de clases y movilizaciones orquestadas por la sección 22 del SNTE-CNTE, tanto en la Ciudad de México como en Oaxaca.
Y también de estos millonarios recursos financieros, como de otros tantos más, deberá informar, dar cuentas claras y justificar el ex director general del IEEPO, Emilio Montero Pérez y sus cómplices en el manejo de los recursos.
Las denuncias tanto de trabajadores del IEEPO como de fuentes dignas de crédito, sobre las presuntas irregularidades administrativas, financieras y laborales en los últimos casi 4 años, durante el periodo de Emilio Montero Pérez, son las que sobran y el ex director general está obligado a explicar y justificar el manejo de los recursos; y las autoridades, a investigar a fondo y hasta sus últimas consecuencias, todas y cada una de las acciones que denotan latrocinios y anomalías, sobre todo en áreas como la dirección de Evaluación y la Unidad de Formación Continua, donde los titulares, Karlos García Nieves y Oscar Fuentes, se despacharon con la cuchara grande, como se dice coloquialmente.
Entre las múltiples irregularidades en el manejo de los recursos financieros durante los últimos 4 años en los que estuvo al frente del IEEPO, Emilio Montero Pérez, destacan la presunta utilización discrecional de recursos destinados a la capacitación, negociaciones relacionadas con el otorgamiento de nuevas plazas y contratación de personal, así como posibles inconsistencias en el ejercicio de viáticos y funciones laborales,
En cuanto a la Unidad de Formación Continua, con presupuesto anual superior a los 30 millones de pesos destinados para la capacitación docente, nada se sabe de los resultados, pero si es un secreto a gritos que el responsable de esta área, Oscar Fuentes Ramírez, con una percepción salarial en nómina de 7 mil pesos quincenales, posea vehículos de alta gama como una camioneta Toyota Highlander Limite, otra Tacoma TRD Sport Premium 4×4 HEV, una más de la marca Toyota, tipo Corolla Cross LE, que se suma a la Toyota RAV4 Limited,
Otras de las cosas inexplicables y que presumen actos de corrupción, bajo los auspicios de Emilio Montero Pérez como director general del IEEPO y de Salomón Jara Cruz, gobernador de la “primavera oaxaqueña”, porque todo pedían y justificaban a su nombre, es lo relacionado con personas adscritas a esa Unidad de Formación Continua con marcadas inconsistencias patrimoniales y administrativas como Lenin Guadalupe Martínez y Nidia Avendaño, entre otras
El ex director general del IEEPO, Emilio Montero Pérez, está obligado a explicar la escandalosa corrupción, derivada de la proliferación de una lista interminable de “aviadores” que cobraban sin trabajar, la mayoría de estos sin título, sin cédula profesional y sin la preparación académica y experiencia profesional requerida.
Para muestra, publicamos una de las tantas listas de “aviadores” que hay en el IEEPO, fomentada por el ex titular, Emilio Montero Pérez.




